Nuestros cachorros de Cane Corso

Debido a la experiencia y formación de los últimos años, en Ariston Call of Duty trabajamos para proporcionar el mejor desarrollo de tu futuro cachorro de Cane Corso Italiano.

La preparación de una camada se realiza con 5 o 6 meses de antelación, ejercitando y alimentando con un mayor porcentaje los ejemplares participaran en la futura monta. Analizando los ejemplares que estén en su estado optimo de salud física y mental.

Una vez nacidos los cachorros bajo unas normas de seguridad e higiene controladas, se les proporciona cuidado continuo y apoyo a los recién nacidos y madre durante l0s siguientes 3 a 4 días. En ese tiempo controlamos la temperatura de la madriguera, la húmeda, hidratación de los cachorros y madre, apoyando los ejemplares más pequeños con leche con calostro y asegurándonos todos los cachorros tomen la leche materna por igual turno.

La siguiente etapa es mantener la higiene y el bienestar de la madre proporcionando ejerció y pequeños paseos, bañar y masajear a la hembra. En ese intervalo de tiempo presentamos al macho la camada y controlamos el primer encuentro con sus retoños.

Siguiendo los pasos empezamos con la manipulación temprana y ejercicios de estimulacion co el cachorro, juegos que ayudan a desarrollar las neuroconectores del cerebro del cachorro, consiguiendo perros más seguros, inteligentes y tranquilos. Estas técnicas son utilizadas por el ejercito de varios países en el mundo y grupos de rescate, y las aplicamos a nuestros cachorros.

A su segunda semana de vida los cachorros de Cane Corso abren sus ojos, aunque aún su visión no se encuentra funcional y reconocen su entorno hasta pasado el día 25. Aplicamos juegos de luces y estímulos en su joven visión estimulando su optimo desarrollo.

En su tercera semana abren el órgano auditivo y con el mismo criterio de optimizar su optimo desarrollo, aplicamos durante unas horas estímulos auditivos a bajo volumen para familiarizar el ejemplar con truenos, lluvia, olas del mar, vehículos, gente hablando… En esta época el cachorro empieza a tener contacto con el alimento sólido, a base de papillas de carne. Son iniciados y supervisados constantemente para evitar se atragantes, ya que gradualmente la carne se pasa de papilla a carne picada y posteriormente estado solido, hueso y órganos..

En su cuarta semana los cachorros empiezan a experimentar sus primeras pequeñas carreras, están desarrollando la fuerza en los cuartos traseros, y son capaces de ponerse de pie con las cuatro patas. Aplicamos cortos y suaves masajes en sus patas traseras para estimular la circulación de su musculatura.

Empezamos a escuchar los primeros gruñidos y juegos de peleas y mordiscos, sus dientes ya son visibles, responde a estímulos visuales y auditivos. Empezamos a enseñar a los cachorros la llamada para acudir a la zona donde se encuentra sus comederos.

La estimulación de los instintos y procesos cognitivos en el cachorro, junto a una correcta socialización dan como resultado un perro adulto más equilibrado, en el que el adiestramiento es más sencillo y su receptividad al aprendizaje mayor, en definitiva, un mejor desempeño del animal en todas sus actividades.

Trabajar con el cachorro desde su edad neonatal crea en el animal un profundo vínculo de arraigo con los seres humanos que constituye una sólida base para el proyecto futuro de su adiestramiento, pues se crea en el perro un deseo de servicio, de utilidad del que nos beneficiamos en su edad adulta.

- Cachorros, un libro en blanco  

Cuando el cachorro nace su cerebro está limpio, salvo una serie de reflejos que le permiten su supervivencia, tales como la respiración, el tacto o la succión para mamar, son reflejos elementales que hacen que pueda alejarse de un irritador nocivo, como el calor de una llama, o, por el contrario, orientarse hacia un estímulo agradable, como sucede cuando la madre se tumba junto a él y percibe las feromonas que le incitan a mamar. Ese cerebro totalmente limpio de conductas preestablecidas lo que posee es una infinita posibilidad y capacidad de asimilar toda la experiencia social de su especie. Del mismo modo que el aislamiento puede provocar trastornos irreversibles en el desarrollo físico, social y emocional del cachorro, una estimulación temprana lo va a enriquecer y permitir que madure antes en todos sus comportamientos.

Durante décadas la gente ha tratado de criar mejores perros y los criadores han sustentado esa mejora en una selección genética, sin embargo, la genética por sí sola no es capaz de responder por qué un perro puede ser mejor que otro perro de la misma raza, incluso hermano de camada. Las últimas investigaciones han permitido comprobar que solo un 35% del futuro potencial del animal responde a factores hereditarios, quedando el resto marcado por influencias como el entrenamiento y las estimulaciones recibidas en edad temprana.

Los cachorros experimentan en su etapa de socialización durante las ultimas 4 semanas, distintas texturas, olores, materiales, estímulos, entornos y juegos con humanos y otros animales hasta el día 60 de vida, cuando pasan a vivir con familias humanas y distintos miembros de manada. Donde deben seguir el mismo camino de educación enfocada a desarrollar una mascota familiar, o perro de trabajo y compañero fiel, inteligente y equilibrado.

Cachorro de cane corso


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